El Dorado refleja cada instante de la herencia gitana de Israel Galván y su familia. Emprendiendo una íntima búsqueda artística en lo que considera su tradición familiar, Israel Galván pone en escena una danza que profundiza en sus raíces maternas y su vínculo con el mundo del flamenco.
El espectáculo es un homenaje a su madre y a sus palabras, palabras familiares que se repiten escena tras escena y que le acompañan después de cada función y en cada momento de su vida. Su interpretación evoca un viaje personal y emotivo y estará acompañada por la fuerte presencia escénica de los palmeros Los Mellis de Huelva (Antonio y Manuel Montes Saavedra) y su virtuosismo envolvente.
Una contribución artística que favorece la creación de una pieza original de flamenco sinfónico que evoca los orígenes ancestrales gitanos: el resultado es una obra que une tradición y contemporaneidad, basada en el ritmo puro, en la carnalidad, sin el uso de instrumentos de percusión, sino solo a través del sonido enérgico de las manos y del cuerpo danzante de Israel.
